Por Angy DS
Debido a que al paso del tiempo se terminan los recursos renovables, o la contaminación comienza a predominar por lo que estancias educativas y culturales que dan iniciativa a concientizar para erradicar éste problema, por ello hay métodos en los que se puede cuidar el medio ambiente que son aún rescatables.
El Museo Universitario del Chopo es un antiguo edificio el cual por un tiempo se mantuvo abandonado hasta que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) rescató éste recinto, uno de sus programas dentro de éste mismo espacio cultural ambas instituciones hacen uso de las tecnologías ecológicas para contrarrestar parte del cambio climático y así cuidar el medio ambiente. Dentro de su proceso es el ahorro y uso correcto de agua y energía así como también la implantación de sistemas que generen electricidad con celdas solares y reutilizar agua de lluvia.
El proyecto se valida con la asesoría del Centro de Investigación de Energía (CIE) de la UNAM y para llevarse a cabo de forma correcta se realiza el proceso generando energía eléctrica a partir del uso de celdas fotovoltaicas de silicio policristalino, que son instaladas en el tejado del área administrativa, también se recupera, filtra y reutiliza agua de lluvia, y por último se mide el uso de energía eléctrica implementando acciones de ahorro. Lo que hace que tenga un resultado favorable, la tecnología fotovoltaica es que transforma la luz solar en energía eléctrica. La duración de los paneles fotovoltaicos es garantizada por veinte años, además de ello no necesita de ningún proceso que sea intermediario como combustible, incluso se tenía contemplado usar en las zonas rurales en donde no haya alcance de la energía eléctrica o en una alternativa donde se necesite un generador eléctrico de bajo mantenimiento y seguro.
Entrada del Museo Universitario del Chopo.
Fuente: Google imágenes Museo Universitario
Del Chopo.
En el caso del agua de lluvia se recopila de un sistema de canaletas, se colocan en las azoteas del edificio y las conduce hacia un sistema de compuesto que tiene filtros para el conjunto complementario de acopamiento hidráulico a las cisternas de almacenamiento; el sistema de filtración retiene partículas y retira metales pesados, fertilizantes, bacterias y por éste proceso el agua acumulada puede utilizarse para lavabos, regaderas, y sanitarios.
Una medida adicional es la instalación de focos ahorradores e instalar programas ahorradores en los aparatos electrónicos y de cómputo. De igual manera con intención de la misma campaña se fomenta al personal del museo para compartir éstas medidas preventivas.
Una manera sustentable, creativa e incluso económica es reutilizar materiales para entretenimiento son los teatros guiñoles, bien se sabe que son pequeños escenarios en donde las marionetas son los personajes, no es necesario gastar tanto dinero para tener o hacer un títere, basta con tener ropa o trapos sin necesidad de que sean nuevos. Realizando los bocetos y hacer los cortes necesarios usando accesorios o complementos del mismo muñeco, como botones como ojos, hilo, cuerda, lazo, estambre para bigotes, cejas, cabello incluso de los materiales que llegan a sobrar en los trabajos escolares como telas, foamy, brillantina, cartones, papel cascarón, tablas, entre otros.
Una vez realizando un títere se puede hacer la base del cuerpo para que en una siguiente historia le cambien la vestimenta con alguna prenda propia o ajena que se deja de utilizar. La ventaja de éste tipo de teatros son que se pueden realizar diversas historias reutilizando material e incluso creando más personajes y al ser más solicitado para los infantes éste tipo de pequeños escenarios, se implementa la importancia y de lo que es posible realizar reciclando material para dejar en consciencia en las siguientes generaciones.
Títeres para teatro guiñol.
Foto: Google imágenes títeres guiñol
